La empresa de servicios financieros Visa contempla llevar a cabo un recorte de personal que podría afectar a 2 mil 600 empleados; la medida busca optimizar las operaciones de la compañía y acelerar la integración de tecnologías basadas en la Inteligencia Artificial dentro de su estructura corporativa.
El ajuste laboral representaría cerca del 7 por ciento de su plantilla global; con esta decisión, la firma con sede en San Francisco se suma a la tendencia de reestructuración tecnológica adoptada por otras corporaciones de Silicon Valley como Intel o Uber.
A través de un memorando interno distribuido a los colaboradores y difundido por el periódico Los Angeles Times, el director ejecutivo Ryan McInerney fundamentó la necesidad de adaptar la organización empresarial frente a las transformaciones del mercado global.
El alto directivo enfatizó la importancia de este proceso de modernización para mantener el liderazgo de la compañía; en el documento interno dirigido al personal, McInerney destacó el papel estratégico que desempeña la automatización en sus operaciones: «La IA también está ayudando a acelerar esta evolución y a dar forma a la manera en que se trabaja en Visa».
La iniciativa refleja el impacto creciente de las herramientas automatizadas en el sector corporativo del estado de California; este tipo de reestructuraciones operativas continúa redefiniendo los esquemas de trabajo y la gestión del talento humano en las principales firmas de tecnología y servicios financieros.





