Tesla comenzará a vender en Arabia Saudita el próximo mes, según anunció el fabricante de vehículos eléctricos en su sitio web, lo que indica que su director ejecutivo, Elon Musk, y el reino han superado una ruptura que se remonta al breve intento del multimillonario en 2018 de privatizar la compañía.
Tesla vende en otros países de Oriente Medio, pero no en Arabia Saudita, el mayor mercado de la región del Golfo, donde los vehículos eléctricos solo representan el 1% de las ventas totales de automóviles. La marca ha tenido un éxito considerable en los vecinos Emiratos Árabes Unidos, donde la mayoría de las aplicaciones de transporte ofrecen vehículos eléctricos.
La disputa comenzó cuando Musk tuiteó en 2018 que tenía «financiación asegurada» para privatizar Tesla tras una reunión con el fondo soberano de inversión de Arabia Saudita, el Fondo de Inversión Pública.
Ese tuit finalmente derivó en una demanda de los inversores al no materializarse la oferta, durante la cual se hicieron públicos tensos mensajes de texto entre Musk y el director del Fondo de Inversión Pública (FIP), Yasir al-Rumayyan.
Las tensiones se han aliviado desde el otoño, cuando Musk asumió un papel de alto perfil en la campaña electoral del presidente estadounidense Donald Trump y luego en su nueva administración.





