En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados y las habilidades humanas cobran mayor relevancia, la educación enfrenta el reto de adaptarse para formar a los líderes del mañana. Prepa Tecmilenio abordó este desafío en su conversatorio «Creatividad e innovación: pensar diferente para transformar el mundo», celebrado en el Espacio Connect Reforma.
El evento reunió a expertos en educación y tecnología, quienes compartieron estrategias para conectar con la generación Alfa, jóvenes nacidos a partir de 2010 que han crecido inmersos en un entorno digital. Abismael Reséndiz, director nacional de Prepa Tecmilenio, destacó la urgencia de actualizar los modelos educativos. «Si no evolucionamos, perderemos la oportunidad de desarrollar el potencial de estos jóvenes, quienes demandan un aprendizaje más dinámico y significativo», afirmó.
Marco Lampugnani, director de diseño e innovación de Tecmilenio, explicó cómo herramientas como el Design Thinking y la inteligencia artificial están revolucionando la educación. «Estas tecnologías permiten crear experiencias de aprendizaje personalizadas, que no solo fomentan el desarrollo académico, sino también habilidades sociales y de liderazgo», señaló. Además, resaltó la importancia de diseñar espacios educativos que integren tecnología avanzada con experiencias colaborativas, preparando a los estudiantes para un mundo laboral en constante transformación.
Joaquín Peón Íñiguez, coordinador nacional de contenidos de Tecmilenio, enfatizó la necesidad de equilibrar la tecnología con las habilidades humanas. «La creatividad y el pensamiento crítico son esenciales para que los jóvenes no solo usen la tecnología, sino que la aprovechen para generar un impacto positivo en su entorno», comentó. Según el Foro Económico Mundial, estas habilidades serán las más demandadas en el ámbito laboral para 2025.
El modelo educativo de Prepa Tecmilenio se distingue por su enfoque en el bienestar y el desarrollo personal. A través de un plan vocacional, mentorías y certificaciones profesionales, la institución busca que los estudiantes descubran su propósito de vida y lo conecten con sus habilidades innatas. Además, su enfoque intercultural promueve la colaboración entre diferentes grupos culturales, preparando a los jóvenes para un mundo globalizado.
El conversatorio cerró con un mensaje claro: la educación debe ser un motor de cambio. «Nuestro objetivo es formar líderes capaces de enfrentar los desafíos del futuro con creatividad, propósito y una visión clara», concluyó Reséndiz.





