Nissan Motor está en conversaciones con la taiwanesa Foxconn para colaborar en el sector de vehículos eléctricos, lo que podría salvar su planta de Oppama en Japón del cierre, según informó el diario económico Nikkei el domingo, citando a una fuente anónima de Nissan.
La planta de Nissan en Oppama, que emplea a unos 3.900 trabajadores, ha sido un posible objetivo de consolidación en los planes de reestructuración del fabricante japonés, que atraviesa dificultades. Sin embargo, la idea de producir vehículos eléctricos de la marca Foxconn en sus líneas de montaje inactivas podría preservar puestos de trabajo y la red de proveedores, según Nikkei.
Un comunicado de Nissan indicó que el informe no se basaba en información publicada por la propia compañía. Un portavoz de Foxconn no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
En mayo, Mitsubishi Motors, socio menor de Nissan, firmó un memorando de entendimiento con una filial de Foxconn para suministrar a Mitsubishi un modelo eléctrico.





