En el dinámico mundo de la tecnología, la participación femenina ha sido históricamente limitada. En México, según datos del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), las mujeres constituyen solo el 37.31% del total de los integrantes. Además, en 2023, el 12.9% de los empleos STEM y el 15.5% de los empleos tecnológicos fueron ocupados por mujeres.
La brecha salarial y las oportunidades de empleo siguen siendo un desafío. Según el informe «Radiografía de las Mujeres en el Trabajo 2025», elaborado por Buk, solo el 18% de las mujeres se especializan en disciplinas STEM, y apenas el 28% trabajan en TI. Además, ganan en promedio un 15% menos que sus compañeros con la misma experiencia y nivel; es decir, por cada 100 pesos que gana un hombre en STEM, una mujer gana 82, y el 48% considera que su salario no refleja su responsabilidad y carga de trabajo.
Para abordar estos desafíos, se han implementado diversas iniciativas. La Secretaría de Economía presentó la Iniciativa Modo STEM Mx, que busca desarrollar una estrategia de sensibilización nacional para fomentar la participación de más mujeres adolescentes y jóvenes en carreras vinculadas con STEM. Además, organizaciones como Mujeres en Tech ofrecen programas de mentoría para guiar a recién egresadas de carreras STEM en su desarrollo profesional.
La representación femenina en puestos de liderazgo también es limitada. A pesar de avances, las mujeres ocupan entre el 8% y 9% de los puestos clave en tecnología y enfrentan una menor tasa de ascensos en comparación con los hombres. Sin embargo, figuras como Olga Cantillo, primera presidenta de la Bolsa Latinoamericana de Valores, destacan la importancia de implementar cuotas para acelerar la incorporación de mujeres en roles decisivos.
La educación temprana juega un papel crucial en la reducción de la brecha de género. Fomentar la participación desde la familia, impulsar la educación, priorizar el equilibrio vida-trabajo, difundir modelos a seguir y desarrollar políticas públicas son estrategias clave para fortalecer la participación femenina en áreas STEM en México. Además, abordar los sesgos de género en materiales de aprendizaje y métodos de enseñanza, así como presentar modelos femeninos destacados, puede inspirar a más mujeres a ingresar en estos campos.
En el ámbito de las criptomonedas, la participación femenina es aún más reducida. El mundo cripto se está construyendo predominantemente por hombres, excluyendo a las mujeres de esta importante innovación financiera. Esta exclusión limita tanto el empoderamiento femenino como el crecimiento del mercado de criptomonedas. Sin embargo, esfuerzos como los de Mujeres en Bitcoin buscan cambiar esta dinámica promoviendo la inclusión y la seguridad en el entorno cripto para las mujeres.
A nivel global, la situación es similar. Según datos de la UNESCO, las mujeres representan solo el 28% de los investigadores en el mundo. En América Latina y el Caribe, la brecha de género se ha cerrado en un 74.3%, posicionándose como la tercera región con mayor equidad a nivel global. Aun así, se estima que la plena paridad no se alcanzará sino hasta dentro de 53 años.





