Un estudio reciente elaborado por la Red Latinoamericana de Protección contra Incendios (Latam PCI), la Asociación Mexicana de Rociadores Automáticos Contra Incendios (AMRACI) y el Consejo Nacional de Protección Contra Incendio (CONAPCI) revela que más del 50% de los incendios a nivel mundial ocurren en Latinoamérica debido a la ausencia de regulaciones adecuadas en materia de prevención. Esta carencia normativa coloca a México y a la región en general en una posición vulnerable ante posibles tragedias urbanas provocadas por incendios.
El informe, presentado simultáneamente en doce países miembros de Latam PCI, destaca la falta de un marco regulatorio común en la región, lo que dificulta el intercambio de buenas prácticas y debilita la efectividad de las estrategias de prevención.
México, en particular, ocupa el último lugar en la clasificación de ocupaciones y se sitúa en sexta posición, por debajo de naciones como Argentina, Brasil, Perú y Ecuador, en cuanto a medios de protección contra incendios. Esta situación pone de manifiesto la necesidad urgente de fortalecer las normativas para salvaguardar vidas y proteger infraestructuras.
La protección contra incendios es esencial en todas las actividades económicas debido a los diversos riesgos asociados a cada proceso, los materiales almacenados o la concentración de personas en un mismo lugar. Estos factores representan amenazas significativas para la vida humana, la continuidad operativa y la competitividad del país.
A pesar del crecimiento demográfico, el desarrollo de infraestructuras y la adopción de nuevas tecnologías en México, los avances normativos en materia de prevención de incendios no han seguido el mismo ritmo, y la incidencia de incendios ha aumentado en los últimos años.
El estudio subraya la importancia de avanzar hacia un marco regulatorio más sólido y adaptado a la realidad de cada país. Se mencionan tragedias pasadas que evidencian las consecuencias de la falta de regulación, como el incendio de la discoteca Kiss en Santa María, Brasil, en 2013, que resultó en 242 fallecidos y más de 600 heridos; y el incendio de la Guardería ABC en Hermosillo, Sonora, México, en 2009, donde murieron 49 niños y 106 resultaron heridos.
Ante esta problemática, Latam PCI, AMRACI y CONAPCI hacen un llamado al Congreso de la Unión y a las autoridades competentes, como las Secretarías de Economía, del Trabajo y Previsión Social, y la Coordinación Nacional de Protección Civil, para unir esfuerzos y voluntad política en la creación de políticas públicas que garanticen la seguridad humana y la protección contra incendios. Se propone desarrollar una legislación moderna, clara y prescriptiva que pueda ser inspeccionada de manera efectiva.
Asimismo, se considera urgente implementar campañas educativas a gran escala para concienciar a la población sobre la importancia de la prevención y sus beneficios, fomentando una cultura de seguridad contra incendios.
AMRACI y CONAPCI expresan su disposición para colaborar con autoridades, instituciones y expertos de la industria en la construcción de un futuro más seguro para todos.
En resumen, la falta de regulación en prevención de incendios en México y Latinoamérica representa un riesgo latente que requiere atención inmediata y acciones coordinadas entre sociedad, empresas y gobierno para proteger la vida humana y el patrimonio de las naciones.





