Los fondos de cobertura han aumentado sus apuestas a favor de una apreciación del peso mexicano, según los contratos negociados en la Bolsa Mercantil de Chicago.
Entre el 25 de septiembre y el 1 de octubre, las posiciones netas a favor de la moneda nacional alcanzaron aproximadamente 700 millones de dólares. Esta fecha coincide con la toma de posesión de Claudia Sheinbaum como la primera presidenta de México.
Este monto es el doble de los 310 millones de dólares en contratos que respaldaban al peso una semana antes. Desde marzo del año pasado, los fondos han estado apostando por el fortalecimiento de la divisa mexicana, comprando pesos a un tipo de cambio determinado con la expectativa de venderlos más adelante a un precio superior.
Al final de la semana, el peso se cotizó en 19.27 unidades, acumulando una apreciación del 2.1% o 40 centavos en los primeros cuatro días de la nueva administración, según las operaciones al mayoreo reportadas por Bloomberg.
Esta ganancia contrasta con la caída del 0.6% o 13 centavos que experimentó la moneda al inicio de la gestión anterior.
Sin embargo, en contra de todas las expectativas, el expresidente Andrés Manuel López Obrador dejó un peso más fuerte al finalizar su mandato. Esto se atribuye a varios factores, siendo los más significativos las altas tasas de interés y las remesas, según Enrique Covarrubias Jaramillo, economista en jefe de Actinver.
“Para enfrentar la inflación, Banxico tuvo que elevar su tasa de referencia al nivel más alto en la historia de la política monetaria moderna del país, lo que hizo del peso uno de los activos financieros más atractivos a nivel global”, comentó en una entrevista.
También influyeron los flujos de Inversión Extranjera Directa, la llegada de capitales por la relocalización de empresas —conocido como nearshoring—, así como el comercio internacional de mercancías y los ingresos por turismo, añadió Covarrubias.





