La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró 2025 con su mejor desempeño anual en la última década, al registrar un avance acumulado cercano al 30%, el regreso de nuevas emisoras y una renovada expectativa sobre el mercado de capitales rumbo a 2026.
El principal indicador bursátil, el Índice de Precios y Cotizaciones (S&P/BMV IPC), concluyó el año en 64 mil 308.29 puntos, lo que representó una ganancia anual de 29.88%, pese a una ligera baja intradía de 0.09% en la última sesión. El resultado contrasta con la caída observada en 2024, cuando el índice retrocedió 13.7%, y marca un cambio de tendencia para la renta variable mexicana.
Durante 2025, el mercado accionario operó con episodios de volatilidad y ajustes, pero mantuvo una narrativa de optimismo sustentada en flujos de inversión, valuaciones más atractivas y mejores expectativas corporativas. En ese contexto, uno de los hitos más relevantes fue el fin del prolongado periodo sin ofertas públicas iniciales (OPI), con la llegada de Esentia Energy Development al mercado accionario en noviembre.
La última OPI de acciones en México se había registrado en noviembre de 2017, con Grupo México Transportes, por lo que el regreso de nuevas emisoras fue interpretado como una señal de reactivación del mercado.
Además, 2025 estuvo marcado por otras operaciones relevantes, como el debut de Fibra Next en el segmento de fibras, el regreso de Aeroméxico a la BMV y la escisión de Nutrisa con Alpek, movimientos que atrajeron el interés de inversionistas.
En paralelo, el S&P/BMV IPC alcanzó nuevos récords históricos. El más reciente se registró el 26 de diciembre, cuando el índice llegó a 65 mil 636.36 unidades, una racha atribuida al mejor ánimo por México y a la demanda por emisoras de gran capitalización. EFE





